Monumentos en Alborea

Puente Romano

En las inmediaciones de Alborea encontramos un testimonio tangible de la rica historia de este pueblo: un hermoso puente de época contemporánea, de estilo romano, que se conserva en muy buen estado. Este puente es uno de los pocos testigos que ha presenciado las cambiantes situaciones sociales, económicas y políticas que ha transitado Alborea y la región que le rodea. Tras sobrevivir a saqueos y guerras, este monumento es, junto a la Catedral de La Manchuela, una de las construcciones con mayor valor histórico de la zona.

Iglesia de Nuestra Sra. de la Natividad

Popularmente, es conocida como la «Catedral de La Manchuela».
La construcción de esta iglesia corresponde a varias épocas, debido a los diferentes conceptos arquitectónicos que se aprecian al estudiar su cabecera y la zona de las naves. El templo puede adscribirse al estilo Barroco, aunque la existencia de una bóveda nervada nos remite a una época anterior.
Lo más destacable de esta iglesia es un gran ábside ochavado que posee, inspirado en algunas obras del barroco andaluz. Llama también la atención el fuerte contraste existente entre la magnífica traza de este cuerpo y las naves, excesivamente reducidas en altura y longitud.

Ermita de Alborea

La Ermita, de reciente construcción y que sustituye a otra de distinta ubicación, viene a significar un reencuentro con nuestro pasado y una peregrinación a nuestros orígenes, cuando hace miles de años eligieron el Vallunquer como el primer lugar de todos los asentamientos humanos que se produjeron en la zona.
La Ermita cobra especial protagonismo el día en el que Alborea conmemora a su patrón, todos los 1º de Mayo, marchando en procesión a La Romería.

Antiguo depósito de agua transformado en molino

Resulta interesante visitar el antiguo depósito de agua de Alborea, transformado actualmente en un Molino.

Antiguo depósito de agua transformado en molino

Cooperativa del campo San Isidro

La cooperativa surge en 1957, por la unión de algunos pequeños viticultores, bodegueros y enólogos, con una ilusión común: poder escoger y seleccionar las mejores uvas y, conjuntamente, obtener unos vinos de gran calidad para poder defenderlos en el mercado, en un principio como graneles y posteriormente como embotellados.
Actualmente esta bodega vinifica las uvas procedentes de unas 900 hectáreas, todas ellas dentro del término de Alborea. Pequeñas explotaciones casi todas en un terreno de secano, con un viñedo de edad alta, practicando una viticultura muy tradicional, con bajas producciones y escasos tratamientos que garantizan el carácter natural y ecológico del producto.
La Bodega está dotada de las más modernas instalaciones para selección de la vendimia, control de calidad desde la entrada de uvas a la vinificación, maceraciones controladas, control de temperatura de fermentación, envejecimiento y crianzas en barrica y embotellados.
La gama de vinos es muy variada: los blancos con toda la tipicidad aromática de la variedad Macabeo, los rosados típicos de la variedad Bobal, y tintos producto de la combinación adecuada de las variedades Bobal y Cencibel.
Alterón, el vino crianza de la cooperativa, destaca por sobre el resto gracias a su color rubí intenso, su aroma complejo pero delicado y sobre todo por su sabor profundo y a la vez cálido, y un postgusto persistente.

Antiguo depósito de agua transformado en molino